08 noviembre 2014

No solo de churrasco vive el hombre...

“La gente dice con frecuencia que los humanos siempre han comido carne. De acuerdo con esta lógica no deberíamos tratar de evitar que la gente mate a otra gente”.

Isaac Bashevis


Muchas cosas podrán caracterizarnos a los Argentinos, pero una de ellas es la fascinación que tenemos por la carne vacuna. Recuerdo con orgullo los días que viviendo en Buenos Aires recibía invitados de algún lugar foráneo donde la carne no era una especialidad o simplemente no era parte de la cultura culinaria de los visitantes, y con mucho despliegue les servia un tremendo asado, desafiante y presuntuoso de la capacidad que tenemos los Argentinos para devorarnos una vaca entera, tomar un cafecito de sobre mesa e irnos a dormir como unos angelitos ante la mirada atónita de aquellos que, solo comiendo unos cuantos bocados se asegurarían pesadilla toda la noche por el mal proceso de la digestión.



Cuando sos argento y te mudás   al otro lado del océano la carne contextualizada en un buen asado y el dulce de leche son parte de la melanco pelotuda, y recalco la pelotudez porque nos hacemos los afectados por esas cosas que pareciera ser que solo en Argentina existen, cuando en realidad en un mundo "ebolizado", todo llega a cualquier lugar, así que lo único genuino como parte del folclore argentino es la boludez de creernos que solo en Argentina se prueba el dulce de leche o se come un buen asado.  Eso si, en Londres comer un asado en un restaurante Argentino te puede salir mas caro que sacarle un pasaje a una vaca vuelo directo por British Airways.

Pero que pasa cuando nos encontramos con gente vegetariana? Es todo un tema porque al creernos que todo comienza y termina en la carne -hasta podemos creer que la vitamina D te la da una morcilla- se nos hace difícil creer que hay otras posibilidades y que la naturaleza es  aún mas sabia que ese parrillero que tenemos por conciencia.

Raquel, una vasca macanudisima con quien tengo la suerte de trabajar y con la cual nos hemos hecho amigos (Raquel, si lees esta nota, macanudisima significa "majisima") es entre otras cosas, vegetariana.  Por supuesto hemos tenido varias discusiones al respecto y hasta he intentado en vano explicarle los beneficios de la carne. Cuando me contó que su hija Itsaso estaba con fiebre le dije: "Esa niña necesita una hamburguesa, joder!"

Pero como no se puede discutir sin saber -deporte Argentino por excelencia- hoy fui a almorzar a su casa en Greenwich en el sudeste de Londres.  Me gustaría sin embargo hacer una breve categorizacion personal de los vegetarianos que me he encontrado en general:

1)VegeAfectado: No comen carne porque simplemente no comen cadáveres y están en contra de la matanza de animales para comer. Muy noble, pero es de boludo, no me jodan.

2)VegeDigestivo: Simplemente la carne les cae mal y encuentran en otros alimentos los mismos beneficios. Muy lindo, pero igual no los entiendo. Un churrasco chorreando sangre para mojarlo con pan es un placer que todo el mundo debería probar.

3) VegeExtremo: No como huevo, no come pescado, no come pollo, no come carne....(Cerrame la mesa 3, la 24, cerrame el bar y cortame la calle, me fui porque no puedo explicarlo)

(no me voy a jugar mi amistad con Raquel y como no tengo huevos no voy a ponerla en ninguna de estas 3).

El día llegó. Me levanté  temprano, desayuné mas fuerte que de costumbre ya que el fantasma de un almuerzo de lechuguita y tomates me atormentaba porque yo con hambre.....

Con el protocolo que me caracteriza lo primero que hice al pisar la casa de Raquel fue comunicarle sobre el hambre que ya tenia (mi desayuno se había reabsorbido en este cuerpito gentil en la hora de viaje) y la vasca muy categórica como es me dijo: -Pues que eres marrano, espera que te he hecho una entrada de sorpresa, te he hecho empanadas!-  Dos opciones inmediatas se me presentaron en la cabeza:

 1) Conociéndola a Raquel supe que seguramente no iba a cocinar carne, introducir carne en su cocina seria una violación al templo.

2) Empanadas de lechuga (el horror)

Haciéndome el boludo fui a la cocina y vi algunas empanadas friéndose. Por fuera todo generaba confianza ya que se veían como toda empanada, la cuestión era el contenido. Una vez servida la entrada el momento de la verdad había llegado.

La pinta de la entrada. Empanadas veges con ensalada y obvio, un Malbec
Teniendo en cuenta que mi paladar no distingue lo crudo de lo cocido lo cierto que con estas empanadas muy ricas al primer mordisco -y así hasta terminarlas- no pude darme cuenta de que se trataba lo que incluso, parecía carne picada.  Ahora los papeles se habían invertido y esta vez era yo el que era escrutado por  una vegetariana orgullosa de su conquista: un carnívoro de pura cepa.

Habiendo aclarado sobre mi paladar de perro bulldog, no pude darme cuenta que era eso tan sabroso que incluso parecía carne. Una vez que Raquel se cansó  de regocijarse en el misterio, éste fue develado: SOYA.... LO QUE?!. Si señores, unas empanadas para chuparse los dedos con relleno de Soya! un manjar!  (si después de esta nota no me convierto al cristianismo le pego en el palo), eso sumado a la ensalada con nuez, queso azul y rodajas de peras...la entrada estuvo más que aprobada.

El plato principal, un risotto a la cerveza que me morí muerto de lo rico que estaba. En fin, toda una experiencia que si no fuera Argentino reconsideraría mi dieta y hábitos alimenticios pero abandonar la carne o el mate sería  un acto de alta traición. Lo cierto que para ser vegetariano uno debe tener mucha inventiva culinaria para no caer en el lugar común de la lechuguita y el tomate y la cocina no es mi lugar favorito de mi casa  y si encima tengo que ponerme a inventar olvidenlo, le corto una patita a Norton y la hago a la parrilla.

A quien le vas a hacer la patita a la parrila vos? YO estoy sentado en tu pata, gil! 
Este post podría ser una reivindicación de los vegetarianos y un palo para los que hacemos de la carne la ostia de cada domingo (les dije que por ahí me hacia cristiano), pero lo cierto es que por primera vez en mi vida me he sentado en una mesa con este tipo de comida y fue toda una experiencia. Se las recomiendo.

Nota: Eviten los de categoría 3, seguro la pasan mal.

y para cerrar eh aquí, y ahora si es reivindicatorio, mi verdad sobre la carne:

Yo no soy vegetariano porque ame a los animales….. ¡soy vegetariano porque odio a las plantas!


Mi adorada Raquel....quien me inspiro e hizo que abriera mi blog nuevamente después de mas de un año.
 wow, hasta parece saludable para no comer nunca carne!

10 comentarios:

  1. Soy vegetariana, Sergio. Would you apologize me?

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  2. Vaya! Un BRAVO para Raquel que logró el milagro de hacerte volver a la blogosfera. Personalmente: nunca perdí las esperanzas.

    Cómo celebramos? Con un buen asado argentino? (están excluidas las patitas de Norton!) Con una copa de champagne espumoso? Con una taza de café colombiano caliente y aromático?

    Sobre el tema que nos ocupa: hay muchas "leyendas urbanas" sobre los vegetarianos y su estilo de preparar sus comidas y realmente todas son erradas y salidas del imaginario popular.

    Yo no soy vegetariana pero cuando tengo oportunidad de ir a un restaurante vegetariano lo hago y disfruto muchísimo de la comida que, como tu dices, no es exactamente una hoja de lechuga coronada por dos rodajas de tomate maduro.

    Tu post y la comida que Raquel muy inteligentemente te preparó (mujer al fin y al cabo!) contribuirá a combatir la desinformación que hay al respecto.

    Por cierto: como venías escribiendo sobre carne vacuna argentina yo leí “Raquel, una VACA macanudísima” y cuando planteaste la posibilidad de que ella leyera este post solo pensé: “Pues Raquel va a armar un lío de la Madona por haber sido llamada vaca”. Pero no, "que no panda el cúnico" era "vasca"..."vasca"... mee ha vuelto el alma al cuerpo.

    Oye, Norton: Cortarte una patita y ponerla en la parrilla? No temas, precioso, primero le cortamos un brazo a Sergio, lo guisamos y con la carnita picada hacemos empanadas, no te parece?

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  3. pobre tu amiga, Sergio con hambre......no se lo recomiendo a nadie..debe haber sido una comida exquisita por tus comentarios..habra que probar....

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  4. No supero lo de "un mundo ebolizado"....jajajaja... muy acertado, nunca mejor dicho

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  5. "Me muero muerto"...jajaj. Expresion bien nuestra! Mis honores para la cocinera. Soja, aunque raro suene, muchos argentos carnívoros también la tenemos incorporada a nuestra dieta.
    Placer leerte! Cariños Checho!!

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  6. doble alegría: que hayas resucitado el blog y que alguien te haya hecho romper mitos xD lejos estoy de ser vegetariana pero no soy de esas personas que precisan un pedazo de vaca en CADA plato (mucho menos cruda, puaj), lo cual sería tan extremista como los que no comen nada animal. De hecho cuando me quedo sola jamas me cocino nada vacuno. Hay dias en que ni pollo como y la de cosas ricasssss que se pueden hacer! Claro hay que pensar mas y salir de lo acostumbrado pero vale la pena. El mundo vegetal es mucho más amplio que una lechuguita ;)

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  7. Worale, hay cosas vegetarianas que saben muy bien pero yo si prefiero comer carne más que sustitutos vegetarianos, sabe mejor y bueno... la carne es carne y eso no se cambia por nada

    Saludos!

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  8. Muy buena tu entrada, yo me he sentido bastante identificada en ella, porque hace poco me dijeron que tengo gastritis con la consiguiente dieta a seguir, por lo que actualmente estoy en una fase, sino de vegetariana total, si de estar cambiando mi chip a otra mentalidad sobre alimentación sana, dejando de lado el abuso de grasas y carnes varias.

    Y bien por tu amiga Raquel, que ha hecho que volvieras al blog. Un abrazo y feliz semana,

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  9. Genial el post! No sé sinceramente como encontré tu blog, pero me enganché :-)

    Soy Argentino (jujeño!) y estoy en Londres.

    Entiendo que nosotros comemos carne religiosamente, pero mi idea de que es "sana" o "hace falta", o incluso, de que es necesaria, cambió cuando conocí a mi novia, vegetariana ella. Sí, la soja es un buen sustituto y sirve para todas las comidas, pero hay otros ingredientes como el falafel que a mi gusto tienen mas sabor. En mi caso no he dejado de comer carne, pero si la he reducido al mínimo, y cuando no hay —leé, cuando mi novia cocina, que es el 100% de veces—, no me hago problema. Te acostumbrás, y descubrís nuevas ideas para cocinar.

    No sería vegetariano porque no me bancaría dejar la carne. Un buen lamb shawarma no lo cambio por nada. O una hamburguesa de GBK. Pero sí desde que estoy con una persona vegetariana mejoré la dieta y tomé conciencia —aunque no lo compartas—, matar a un animal para comer su carne no es bueno.

    Abrazo!

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